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JUEVES DEL PROFESIONAL SANITARIO - ENTREGA 3

EL DIBUJO DEL CORAZÓN
 
En el instante en el que conoces el nombre de la persona que se encuentra allí, frente a ti, tumbado en la camilla, solo, semidesnudo, tembloroso y algo sedado por la medicación, su cuidado y seguridad se convierten en tu prioridad absoluta. No sabes nada más de él, su edad la dice tu compañera, pero es una mera referencia.
 
Lo que haces se convierte en imprescindible. La toma de constantes, la realización de la extracción sanguínea, la gasometría arterial y la inserción de la sonda vesical son técnicas que realizas a la mayor brevedad posible, pero eso sí, con tacto y cuidado, para no causar más daño a esa persona. Se realiza un Electrocardiograma, placa de tórax, TAC, Resonancia Magnética,... todo esto mientras observamos en una pantalla sus contantes, en esos momentos el sonido de la onda eléctrica que dibuja su corazón es lo que te permite seguir y no flaquear, pese a que lleves seis horas sin ni tan siquiera sentarte. 
 
Sabes que el tiempo en estos casos es oro y, no se trata de tu tiempo, se trata del suyo. Cuando el médico sale a informar a los familiares todo se calma por unos minutos. Nos queda lo más duro, observar la evolución del paciente. Aunque esta evolución no se verá desde Urgencias, pues se decide su traslado a la UCI.
 
Mientras el paciente se aleja con el celador por el largo pasillo blanco, tú te quedas mirando, deseando que todo le vaya bien y vuelva pronto a casa con su familia. Es en estos momentos cuando realmente sientes lo frágil que es la vida.