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JUEVES DEL PROFESIONAL SANITARIO - ENTREGA 4

No mucha gente sabe o tiene la ocasión de conocer una UCI por dentro; para los profesionales se trata del cuidado elevado al máximo exponente, para los pacientes el último lugar en el que quieren estar. Allí el trabajo que se realiza debe ser excepcional, sublime. Los pacientes que llegan, procedentes de Urgencias o del mismo Hospital, son los más inestables y graves; los que necesitan un cuidado más experto y a los que se les proporciona un equipo especial. Los turnos son los más largos e impredecibles imaginables. Las alarmas son verdaderas complicaciones.
 
Y entonces... Llega un nuevo paciente, procedente de Urgencias con Código Ictus activado, ya habiendo pasado por todas las pruebas pertinentes. Pedro, y digo Pedro, y no un número, ni una cama, ni un paciente, porque desde que entra por las puertas (puertas que se encuentran cerradas con código de acceso) esa persona te verá más a ti que a su propia familia que, con suerte, de las 24 horas que tiene un día podrá ver a 2 familiares un total de 1 hora y 30 minutos máximo. Pues bien, Pedro aún no te conoce porque se encuentra sedado ya que se ha mostrado agresivo y, sin conocerte, has tenido la ocasión de colocarle un monitor cardíaco, dos bombas de perfusión, cambio de sonda porque pasamos a medir orina por hora, cambio de ropa por una sábana para que los cables fluyan con facilidad y no se enreden unos con otros, colocas sus enseres personales en un mini armario, valoración completa, una y mil escalas,... ¿Parece mucho? Sólo han pasado 10-15 minutos. La familia tendrá que esperar a la hora de visita. Mientras el médico llega te sientas para estudiar su historia clínica completa...
 
" Hola!!! Dónde estoy???!!" Te acercas a la cama. " Hola Pedro. No te asustes, soy tu enfermera. Te encuentras en la UCI del Hospital General de Alicante, ¿recuerdas que ha pasado?" Se hace el silencio y en tu cabeza mil ideas, ¿se acordará? ¿me habrá entendido? ¿seguirá bajo los efectos de la medicación?