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JUEVES DEL PROFESIONAL SANITARIO - ENTREGA 6

Durante la estancia hospitalaria el paciente pasa por innumerables manos, un amplio equipo de profesionales que, desde el momento en el que se encuentra hemodinámicamente estable y sale de la UCI, comenzará con el extenso periodo de rehabilitación, uno de los más largos que podemos encontrar actualmente y que, posiblemente, durará años, o incluso, en mayor o menor medida, toda la vida.  Es muy difícil saber hasta dónde ha afectado el daño cerebral.

La estancia en el primer hospital durará un promedio de 1 o 2 meses. En el primer mes, los objetivos estarán encaminados a retirar sonda nasogástrica, traqueostomía y sonda vesical. Valoración de disfagia, primeros alimentos triturados. Inicio o recuperación del habla (posiblemente perdida). También se comenzarán con las movilizaciones de cama-sillón. Esto suponiendo que nuestro paciente se encuentre estable y tengamos la opción de ir progresando, pero en muchas ocasiones la realidad es otra, el paciente se frustra y desespera (“un quiero y no puedo”), y que os voy a contar de las familias, cada día a pie de cama, día y noche sin dejarlo un momento, haciendo turnos imposibles para que nunca se encuentre solo, esperando cualquier rayo de sol (por mínimo que sea) y buscando desde el minuto 0 soluciones tanto dentro como fuera del hospital.

Todo el mundo alrededor del paciente - familia dará consejos, opiniones, experiencias vividas, historias que han oído de conocidos, amigos de amigos que han sufrido un daño cerebral,... cada día ves como las familias se sienten más perdidas dentro de este mundo e intentas hacer tu trabajo lo mejor que puedes para ayudar y, a la vez, tu serás una de esas personas que darán consejos para la mejora del paciente.

Es complicado encontrar la mejor opción de tratamiento, las familias parecen muy vulnerables en esos momentos y no se dan cuenta de lo fuertes que están siendo en realidad. Pasar por un periodo así es muy duro, pero todas siguen hacia delante, porque se rechaza pensar en un “no se puede”. Esto es lo que hace que familias, que a lo mejor se encontraban algo distanciadas, tomen conciencia de "lo importante", se hagan una piña y miren hacia delante. Siempre en lo más profundo de una desgracia aparece el lado positivo.