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JUEVES DEL PROFESIONAL SANITARIO - ENTREGA 8

 
A raíz del Alta Hospitalaria comienza todo un proceso de adaptación. El Informe de Alta es llevado por la familia al Centro de Salud y seguidamente se comienza a gestionar. Los pacientes que pueden desplazarse hasta el Centro irán por sus medios a ver a su médico de cabecera, en cambio, los pacientes que no tengan la posibilidad de ese desplazamiento será el equipo médico quien se desplace al domicilio. 
 
Si ya encontramos momentos difíciles en el Hospital sin ni tan siquiera conocer al paciente, imaginaos el primer día que el equipo médico procedente del Centro de Salud llega a casa de una persona que ha sido su paciente casi toda la vida. Ese médico/a o ese enfermero/a antes de tocar el timbre respirarán profundo porque, aunque han leído el Informe, no saben realmente cómo o a que nivel habrá afectado a su paciente y a la familia.
 
El saludo es muy cordial, hasta diría que efusivo. Este momento en ocasiones no llega a producirse. Comenzamos preguntando cómo se encuentra, pero al segundo nos damos cuenta de que esa persona ha cambiado completamente, que no nos entiende, que no puede expresar lo que siente, que no nos ve con claridad,...
 
Entonces, nuestro paciente, con frustración acaba llorando. A veces, una pausa o un silencio tienen su cabida en estas situaciones. Cuando se relaja es la familia quien nos cuenta todo acerca del ingreso, cada detalle, por pequeño que sea, todo es importante.
 
Vemos que todos o la gran mayoría de los patrones están alterados: ha perdido peso (bastante), no puede comer por boca o come muy poco con espesante (encontramos la PEG), úlcera por presión o restos de una, nueva medicación (mucha),...
 
Pero lo que no pone en el Informe es si cabe más importante todavía. Tanto el paciente como su familia tienen unas ojeras muy pronunciadas, tienen mucha incertidumbre por las próximas semanas y la primera noche en casa no ha sido fácil. 
 
Comenzaremos el periodo de rehabilitación, tanto del paciente como de la familia, desde su propia casa, desde el primer día...