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JUEVES DEL PROFESIONAL SANITARIO - ENTREGA 11

Alguna vez se han preguntado cómo afrontan los profesionales sanitarios situaciones cotidianas del día a día con sus pacientes...
 
Cada día intentamos dar lo mejor de nosotros, pero ni todos los días son iguales, ni nos sentimos igual, tanto el profesional como el paciente.
 
No todo el trabajo ha de ser serio. Vivimos en ocasiones situaciones divertidas (estas son las que más hacen trabajar a nuestros pacientes). Nos reimos juntos. Incluso llegamos a tener ciertas bromas que más tarde posiblemente tengamos que explicarle a la familia, para que no se creen situaciones que den lugar a malos entendidos. 
 
Y, ¿por qué no hablar de las situaciones digamos "incomodas", para ellos, los pacientes? 
 
Lo que costó quitarle el pañal realizando ejercicios de suelo pélvico junto con su familia día a día... Recuerdo aquel día en el que su familia se ausentó y nosotros lo acompañamos al aseo... Él no quería ir al aseo con nosotros, pero no podía aguantar, al final la necesidad pesa más que la vergüenza... Todos vamos al aseo y, en ocasiones, necesitamos ayuda, apareciendo la risa nerviosa y ese color rosado en las mejillas de nuestro paciente. 
 
También tenemos días en los que el paciente está frustrado y muy enfadado, por toda la situación que vive. En esos días el trabajo tiene que ser un poco adaptado y no intentaremos llevarlo al límite, ya viene así de casa y lo que queremos es cambiar eso antes de que se vuelva a marchar.
 
Todo esto hace que la unión paciente-profesional sea fuerte, e irá creciendo cada semana. "¿Te acuerdas de tu primer día en la Clínica, ni me mirabas a los ojos?", se escapa entonces una sonrisa cómplice. Entonces llega el momento en el que te coge del brazo y te aprieta, mostrandote así todo el afecto que ya siente por ti.
 
Y seguimos trabajando...