Blog

LUNES DEL PACIENTE - ENTREGA 13

Todo va despacio, pero a veces tenemos la sensación de que va rápido. Hablando con mi madre, tuvimos que volver a realizar cambios en nuestras vidas, yo como hija no estaba atendiendo mi trabajo como debería, y en eso quiero dar las gracias a mis jefes, que me han permitido poder conciliar la enfermedad de mi padre con mi actividad laboral. Decidimos que yo  me reincorporase con normalidad, sin tener que reducir horario, mi madre ya se siente segura cuando se queda con mi padre en casa, prepararle, llevarle a su tratamiento,... Todo resulta extraño, pero a la vez nos gusta.
 
Tras 8 meses de tratamiento, mi padre consigue caminar por casa solo, y por la calle distancias cortas. Habla como los indios, pero nos habla, le entendemos, nos entiende y sobre todo es capaz de comunicarse con cualquier persona, no solo con la familia. Ya en alguna ocasión le hemos mandado a comprar el pan, cualquiera que nos vea, pensará que somos muy atrevidos, que es peligroso, pero en todos estos meses hemos aprendido mucho de lo que es el daño cerebral, de la importancia que tiene el respetarles como personas, poder volver a recuperar autonomía y tomar decisiones.
 
Recuerdo que antes del infarto, mi padre y mi madre discutían por que mi padre no colaboraba en casa, porque mi madre a todo lo que proponía mi padre, su respuesta era NO o ya lo haré, y ahora las discusiones en casa son, que mi padre decide qué pan es el que quiere comer. Para mi resulta divertido, porque estamos probando todos los panes de la panadería, a mi madre le saca de quicio, pero mis hermanos y yo... SOMOS EXPERTOS Y CONOCEMOS TODAS LAS VARIEDADES DE PAN!!. Mi padre sonríe, cada vez que ve a mi madre abrir la bolsa del pan, y es porque sabe que va a refunfuñar. 
 
Al ver todo lo que hace, es cierto que nos damos cuenta de que tiene memoria, porque recuerda cual trajo ayer, para no repetir. Tiene un objetivo diario que es "picar" a mi madre, por eso sin que nadie le diga nada, coge su dinero, sus llaves y va a comprarlo. 
 
En casa siempre tenemos "nuestro pan de cada día".