Blog

CLÍNICA UNER, LA FUERZA DE UN EQUIPO

En las diferentes terapias de la rehabilitación del daño cerebral es fundamental que el terapeuta confíe plenamente en las posibilidades de recuperación del paciente, y sobre todo, que apueste por la misma utilizando todos los recursos a su alcance para conseguirlo. Podríamos pensar que sólo hablamos de conocimientos técnicos y habilidades pero hay algo más, algo que potencia o debilita los recursos a disposición del terapeuta, y es su propia actitud.
 
En los 15 años de Clínica Uner se ha transitado desde la multidisciplinaridad, o unión de varias disciplinas, en la que cada disciplina conserva sus métodos y suposiciones, a la transdisciplinaridad, es decir, al trabajo realizado desde lo que está al mismo tiempo entre varias disciplinas, a través de las mismas y más allá de ellas. Se trata de un acto de reconocimiento de la interdependencia entre todos los aspectos de la realidad que se presenta ante el terapeuta.
 
El objetivo de la transdisciplinaridad es la comprensión integral de la situación del paciente desde todas las especialidades terapéuticas y el abordaje de su patología integrándola en el tratamiento, para lo que es necesario una unidad del conocimiento entre los terapeutas que intervienen, y eso únicamente se hace posible con un equipo transdisciplinar.
 
Formar un equipo que íntegramente trabaje desde la actitud requiere de un minucioso trabajo de management basado en el diseño de organizaciones inspiradas en un estadio avanzado del desarrollo humano. Un reto que posibilita el contacto sinérgico entre personas de una elevada calidad personal y que se transmite de manera casi mágica en los tratamientos favoreciendo los resultados positivos.
 
En Clínica Uner la gestión de los recursos humanos se realiza mediante técnicas de selección de personal por valores, este sistema tiene una cara alegre que es la búsqueda y selección de personas con una actitud muy determinada, y también tiene una cara muy compleja, que se activa cuando se detecta que algún integrante del equipo se aleja de los principios, valores y filosofía de la clínica.
 
Esta filosofía gira siempre entorno a la predisposición incondicional al trabajo en equipo transdisciplinar por la mejora integral del paciente. Una elevada premisa que no todos los profesionales están preparados para asumir, ya que requiere de una condición muy especial: la humildad.