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Día Mundial del Corazón

Hoy es el Día Mundial del Corazón, pero ¿qué sabemos de este órgano tan importan

Con motivo del Día Mundial del Corazón que se conmemora hoy, desde Clínica Uner queremos hacer un pequeño recorrido sobre este órgano tan importante y que tanta influencia tiene en la salud de las personas.
 

Empecemos por el principio, ¿qué es exactamente el corazón?

 
Según la Fundación Española del Corazón: “El corazón es una bomba que, con su acción impulsora, proporciona la fuerza necesaria para que la sangre y las sustancias que ésta transporta circulen adecuadamente a través de las venas y las arterias. En cada latido, el corazón expulsa una determinada cantidad de sangre hacia la arteria más gruesa (aorta) y por sucesivas ramificaciones que salen de la aorta, la sangre llega a todo el organismo. La sangre, cuando ha cedido el oxígeno y los nutrientes (proteínas y azúcar) a las células del organismo, se recoge en las venas que la devuelven nuevamente al corazón.”
 

El corazón tiene 4 partes, 2 aurículas y 2 ventrículos que se comprimen para mandar o absorber la sangre. El lado derecho se encarga de la sangre no oxigenada (del ventrículo derecho se manda la sangre a los pulmones para captar oxígeno, y regresa a la aurícula izquierda, de ahí al ventrículo izquierdo y ya se distribuye al resto del organismo). Se trata de un órgano muscular, y como tal necesita también de sangre que le llega a través de las coronarias, que son muy importantes para el correcto funcionamiento de este órgano cardiaco.

Esquema del corazón

 

¿Qué factores pueden poner en riesgo la salud de nuestro corazón?

 
Una vez conocemos la anatomía del corazón, resulta interesante conocer los factores de riesgo que pueden provocar problemas de salud derivados del mismo. Así, los factores de riesgo cardiovascular son:  hipertensión, colesterol, ritmo cardiaco, tabaquismo, diabetes, falta de ejercicio, obesidad, estrés y enfermedad periodontal.
 
  1. Hipertensión

La hipertensión puede pasar inadvertida, y es la elevación de la tensión arterial de manera continuada y sostenida. Lo que provoca en el corazón es una hipertrofia (agrandamiento) ventricular izquierda. Al no ser un incremento equivalente del riego sanguíneo, puede producir insuficiencia de las coronarias, angina, arritmias, y aumenta la arterioesclerosis (acúmulo de colesterol en arterias) multiplicando el riesgo de padecer un infarto de miocardio. También perjudica a las arterias renales y a los propios riñones, lo que puede provocar una insuficiencia renal y requerir diálisis.
 
  1. Colesterol LDL y HDL

El colesterol no es malo ya que se requiere en el organismo para varios procesos (ayuda a formar hormonas, vitamina D, ácidos biliares), pero lo importante es mantener los valores entre los rangos normales: LDL (lleva el colesterol del hígado al resto del organismo) es el denominado colesterol malo; HDL (lleva el exceso de colesterol al hígado) es el denominado colesterol bueno.
 
Tener valores de colesterol elevados es un riesgo de infarto. Lo más recomendable es tener máximo el colesterol total en menos de 200 mg/dl, máximo en 240 mg/dl (y aún así hay más riesgo de infarto agudo de miocardio. Respecto a los triglicéridos, lo normal es menos de 150 mg/dl, y se considera hipertrigliceridemia entre 150-200 mg/dl.
 
  1. Frecuencia Cardiaca

El ritmo o frecuencia cardiaca hace alusión a los latidos que nuestro corazón hace cada minuto. Lo recomendable es tener menos de 100 en reposo, ya que a mayor número de pulsaciones, mayor esfuerzo del corazón y menor esperanza de vida.
 
  1. Tabaquismo

El consumo de tabaco, centrándonos únicamente en sus efectos sobre el sistema circulatorio, crea daños importantes: daño en la pared interna de las arterias por la nicotina, menos aporte de oxígeno al miocardio, agresividad plaquetaria (formación de coágulos), aumento de los valores de colesterol malo y disminución de los niveles del bueno.
 
  1. Diabetes

La diabetes es un factor de riesgo ya que si no está controlada provoca acúmulos de glucosa en sangre, lo que va a ir dañando los vasos sanguíneos. Así, una persona diabética, por el simple hecho de serlo, tiene el mismo riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular que una persona no diabética que ya haya sufrido anteriormente un infarto agudo de miocardio.
 
  1. Sedentarismo o falta de ejercicio

Una persona sedentaria multiplica el riesgo de sufrir hipertensión arterial, arterioesclerosis y problemas respiratorios, por lo que se aumenta el riesgo cardiovascular. En este otro artículo, Paco Lozano, fisioterapeuta y osteópata en Clínica Uner, explica los beneficios del deporte para la salud.
 
  1. Obesidad

Respecto a la obesidad, el aumento de la grasa abdominal aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares ya que aumenta el riesgo de padecer diabetes, gota, aumento de grasa en órganos vitales, hipertensión arterial, etc. Además, la relación entre obesidad y muerte está demostrada científicamente a través de estudios de occidente.
 
 
  • Consumir  hidratos de carbono en forma de frutas, verduras, arroz, pasta y pan (preferiblemente integrales) en lugar de azúcares procesados. 
  • No consumir postres ultraprocesados ya que contienen muchos azúcares de absorción rápida aumentando la ganancia de peso.  
  • Tomar chocolate en poca cantidad y siempre en una pureza mayor al 70% para evitar consumir azúcares de absorción rápida. 
  • Consumir frutos secos mejor crudos, evitar mantequillas y margarinas. 
  • Consumir legumbres ya que aportan proteínas beneficiosas.
  • Consumir pescado (se puede tomar todos los días por ser cardiosaludable), aunque el marisco solo de manera ocasional puesto que se cocinan con mucha sal. 
  • Consumir  carnes mejor de tipo magro de pollo, pavo y conejo. 
  • Consumir lácteos mejor desnatados.
  • Tomar poca sal, a ser posible 1gr/día.
  • Beber de 1.5 a 2 litros de agua por día salvo que se haga ejercicio o haga mucho calor que aumentará estos valores. 
  • Evitar el alcohol, pero si se quiere tomar algo mejor los ricos en polifenoles (mosto o vino tinto mejor que blanco). 
 
  1. Estrés

Otro factor de riesgo es el estrés. Se ha demostrado un aumento del doble de riesgo de padecer infarto agudo de miocardio dos horas después de un hecho significativo de alteración emocional. Por este motivo, las personas competitivas, autoexigentes, apegadas al trabajo, y, en general, obsesionadas con el éxito tienen mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
 
  1. Enfermedad periodontal

Existe una estrecha relación entre la enfermedad periodontal (patología que afecta a los tejidos que soportan a los dientes. Existen dos tipos: gingivitis y periodontitis) y el riesgo cardiovascular, normalmente relacionada al uso de anticoagulantes y el sangrado de las encías. Del mismo modo ocurre a la inversa, ya que algunas medicaciones para tratar problemas cardiovasculares influyen a nivel bucal.
 
  1. Factores no modificables

Por otro lado, hay factores de riesgo no modificables como son:
 
  • La edad, a mayor edad aumenta el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular. 
  • Los antecedentes familiares, si un padre o una madre ha padecido un infarto agudo de miocardio, si padecen hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia, etc., también aumenta el riesgo de padecerlo por un factor genético. 
  • La raza, la raza negra tiene mayor prevalencia de hipertensión arterial, los asiáticos tienen mayor riesgo de ICTUS y en cambio son la raza que menos sufren infartos de miocardio. 
  • El sexo de nacimiento también, ya que el sexo masculino tiene mayores afecciones cardiovasculares que el femenino. No obstante,  las mujeres que toman la píldora anticonceptiva tienen mayor riesgo de coágulos, lo que aumenta significativamente el riesgo de infarto agudo de miocardio,  trombosis venosa, embolismo pulmonar e incluso derrame cerebral.
  • El consumo de sustancias como son las drogas crean daños en el organismo, algunos de ellos de manera temporal y otros de forma permanentes. 
 
Como vemos, son muchos los aspectos que nos indican que debemos tener especial cuidado con este órgano y todo el sistema que conlleva (sistema circulatorio) y prestar atención a sus medidas preventivas para reducir al máximo el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.
 
Para concluir os quiero dejar un escrito de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que resume el propósito de esta entrada de manera clara: “El Día Mundial del Corazón pone su acento este año en la creación de entornos saludables, como estrategia necesaria para reducir los factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares. Estas constituyen la primera causa de muerte en el mundo y en la mayoría de los países de la Región de las Américas, donde causan 1.6 millones de muertes al año, el 30% de ellas prematuras en personas de 30 a 69 años. Una gran proporción de estas muertes podría evitarse con una alimentación saludable que reduzca el consumo de sal, con ejercicio físico y evitando el consumo de tabaco. Promover y facilitar estos estilos de vida saludable requiere la existencia de condiciones que faciliten el acceso a alimentos frescos y naturales, entornos seguros para la actividad física y donde se promueva una vida libre de humo de tabaco.”
 
Escrito por: Mikel Montero, enfermero en Clínica Uner
 
 

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