Rehabilitación de varón joven tras traumatismo craneoencefálico por atropello

En referencia al caso clínico expuesto: Dentro del Departamento de Terapia Ocupacional, cuando llega un paciente que ha sufrido un traumatismo craneoencefálico (TCE), realizamos un screening. Esto se entiende como la recogida y revisión relevante de la información del paciente, para determinar la necesidad de una evaluación más amplia y una intervención posterior. En ella se tienen en cuenta los siguientes datos:

-Situación funcional (anterior y actual).

-Fecha de la lesión

-Diagnóstico principal: enfermedad, lesión o trastorno que origina la disfunción ocupacional.

-Diagnósticos secundarios: otras alteraciones que pueden influir en la disfunción ocupacional, en su tratamiento o evolución. 

-Análisis de los informes médicos de derivación

Una vez hecho el screening, realizamos una valoración exhaustiva de todas las actividades de la vida diaria, realizando entrevista con el cuidador principal y observación directa del desempeño en la ejecución de actividades como alimentación, vestido, higiene personal, baño, transferencias, uso del WC, etc. Prestamos más atención a la ejecución y participación del paciente en ellas y, en especial, a las ayudas que utiliza durante la ejecución, bien sea por el cuidador principal o por la familia.

Tras la valoración, también tenemos en cuenta lo siguientes puntos: 

-Conocer su entorno habitual: su vivienda, entorno familiar y amigos, educación y ocio. 

-Identificar las barreras arquitectónicas. Se valorará el entorno personal y material donde el paciente pasa la mayoría del tiempo y se realizarán las modificaciones necesarias que puedan dificultar la correcta ejecución de sus actividades diarias.

A través de la valoración, obtenemos un perfil funcional (información del paciente, sus problemas y necesidades en funcional con la ejecución de las AVD) y después analizaremos su desempeño ocupacional, recogiendo e interpretando los datos mediante herramientas de evaluación. 

Una vez recogida y analizada toda la información, realizamos un diagnóstico ocupacional, donde aparece la información recogida, como las competencias y barreras del paciente, potenciales, limitaciones y las posibilidades de mejora. 

Intervención y evaluación de los resultados

Habiendo analizado los resultados de la valoración exhaustiva se realizará un planteamiento de objetivos funcionales junto con el paciente, su familia y el equipo de profesionales.  Es muy importante tener en cuenta siempre la generalización de los objetivos que se trabajan con el paciente, para que pueda extrapolar las actividades a un contexto real, por esta razón la participación de la familia y del cuidador son tan importantes en el área de la terapia ocupacional.

Plan de tratamiento

El tratamiento desde terapia ocupacional irá dirigido principalmente en el re-entrenamiento de las diferentes actividades diarias, por parte del propio paciente y las recomendaciones para el cuidador principal y/o la familia.

En las sesiones de TO, con pacientes que han sufrido un traumatismo, podemos encontrar muchas dificultades a la hora de ejecutar sus actividades diarias. En un primer momento se observará cómo el paciente junto con su cuidador realiza cada una de esas actividades para poder valorar las principales dificultades que presenta. 

Solemos encontrar dificultades para mantener una postura adecuada a la hora de realizar las diferentes actividades diarias (comer, ducharse, vestirse…). Éste será el objetivo principal a tratar para poder continuar con la ejecución de esas actividades y poder ganar autonomía en su día a día.

Desde TO se les ofrecen diferentes estrategias para poder realizar estas actividades con mayor independencia, en el caso expuesto se le ofrecieron las siguientes: 

Lo principal es hacer consciente a la familia de las posibilidades que tiene el paciente y el beneficio que se obtiene cuando le dejan participar en las actividades y disminuyen la ayuda. Siendo también importante que el paciente pueda incluir su lado más afectivo en la ejecución de cada una de las actividades y realizarlas de la forma más bimanual posible.

-VESTIDO Y BAÑO: En estas áreas se ofrecieron estrategias y facilitaciones al paciente y a la familia, realizando en las sesiones entrenamiento de las mismas. Se realizaron adaptaciones en el contexto real (agarraderas en ducha y habitación, silla de baño) para poder generalizar dichas actividades en contexto habitual. 

-ALIMENTACIÓN: Para el uso de cuchillo durante la alimentación (cortar con cuchillo y tenedor) se le ofreció una mínima ayuda visual en el tenedor, colocando unas pegatinas adhesivas en el lugar donde debía posicionar el dedo índice y así poder tener una buena prensión con el tenedor para poder cortar los alimentos.

 

Posibles curiosidades y anécdotas

Cuando encontramos un paciente que ha sufrido un accidente como el expuesto en el caso (TCE) es común encontrar que tengan más afectado un lado que otro, por ello como mencionamos anteriormente es importante que puedan realizar actividades con ambas manos y de esta forma no dejar en desuso la más afectada. 

En este caso, nos encontramos inicialmente, como el paciente tenía mayor dificultada para realizar actividades con la su mano izquierda y siendo diestro resultó complicado que pudiera realizar ciertas actividades dando más uso a esa mano, por lo que la opción que se encontró para que pudiera darle más uso fue el jugar con su consola durante largos periodos de tiempo. Por lo general los familiares en situación normal no es una conducta que les guste ya que lo “normal” es decirles que jueguen menos y que estudien más, o que salgan más a la calle. Sin embargo, en este caso, el uso de la play hizo que el paciente modificará mucho la postura y uso de esa mano, favoreciendo por un lado el uso de la mano izquierda, pero, presentando por otro lado una posición en “pistola”. 

Autora: Milagros Rumbeu

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