Ictus hemisferio derecho – Dpto-Neuropsicología

Llegada de una persona al departamento de neuropsicología

En el departamento de neuropsicología, cuando llega una persona que ha sufrido un ictus que ha afectado en mayor medida el hemisferio derecho debemos tener en cuenta:

  • las posibles alteraciones visuales y organización espacial
  • orientación temporal
  • la fatiga y los procesos atencionales a la hora de realizar la valoración neuropsicológica y presencia de heminegligencia
  • asegurarnos de que nos comprenden y atienden a toda la información transmitida
  • recabar información con la familia sobre la personalidad antes y después del daño
  • la confabulación, es decir, darle distintas connotaciones a la información, rellenar lagunas de memoria e incluso inventar detalles de un suceso

Valoraciones neuropsicológicas

Las valoraciones neuropsicológicas buscan explorar todas las funciones cognitivas, para obtener un perfil de funcionamiento. Conocer las áreas preservadas y alteradas, nos ayuda a formarnos una imagen de cómo podemos sacar el máximo rendimiento de la persona. 

Durante la exploración, hay pruebas, en la que, para su ejecución, predomina una función y es donde aparecen los fallos. En este tipo de lesión, son aquellas pruebas que miden predominantemente las funciones visoperceptivas, visoconstructivas, visoespaciales, atención sostenida, memoria de trabajo, aritmética y memoria verbal.

Cuando iniciamos las sesiones de rehabilitación, el paciente con lesión en el hemisferio derecho presenta signos que se relacionan con dificultades en la atención, sobre todo en el mantenimiento de la misma, por lo que son pacientes que se distraen con facilidad en las tareas, llegando incluso a abandonar la tarea. El síndrome más peculiar y característico es la heminegligencia. 

A nivel espacial, tienen muchas dificultades en la organización del espacio, lo cual afecta a la realización de actividades como la deambulación, la estimación de distancias a la hora de alcanzar y colocar objetos. El uso del espacio disponible en un folio, por ejemplo, lo juntan todo en una esquina o a mitad de hoja, rotan el folio e incluso lo que escriben, los tamaños de los trazos (letras, dibujos, líneas, etc.) son desproporcionados, o muy pequeños o muy grandes. 

Respecto al comportamiento, hay que tener en cuenta la gran variabilidad que podemos observar en función de la extensión de la lesión, a rasgos generales, manifiestan:

Confabulación, es la evocación de recuerdos erróneos de los que no se es consciente y se toman como verdaderos. Esto puede llevar a una malinterpretación de la información, a mezclar detalles de un suceso, a que otorguen un significado más literal.

Déficit en la conciencia de dificultades, se produce una subestimación o sobreestimación de su capacidad para realizar una determinada actividad. Habiendo casos en los que, dicen que pueden hacer cualquier cosa y otros, en los que son incapaces de hacer algo sencillo, a parte suelen dar más importancia a la recuperación física que a los déficits cognitivos.

Verborrea y egocentrismo, es muy característico que la persona hable sin parar, siendo difícil interrumpir el discurso y apenas tienen en cuenta a la otra persona en la conversación. Otra característica del discurso es que cambian constantemente de tema, muestran una gran tendencia a monopolizar las conversaciones y a repetir la información.

-Otro de los comportamientos se relaciona con la iniciativa, no por falta de ella, sino que les cuesta comenzar una actividad por sí mismos, llegando a necesitar órdenes externas.

También es importante hablar del componente emocional, se produce un cambio en la gestión de las emociones y como resultado puede estar más irritables, diferentes circunstancias les generan molestias, tienden a realizar interpretaciones negativas, dónde los responsables son los demás y expresan quejas constantes.

Todo este conjunto de alteraciones que solemos observar en un paciente con ictus en hemisferios derecho nos lleva a encontrarnos en sesión con situaciones del tipo:

  • Un paciente que podía levantarse de una silla por sí mismo podía estar varios minutos diciendo que no, que no podía, que necesita ayuda y toda clase de ocurrencias hasta que realizaba de repente controlaba su conducta y se ponía en pie. 
  • Otra paciente que el pie del lado afecto lo iba chocando con todas las esquinas que se encontraba por el camino.
  • Una frase muy recurrente en este tipo de pacientes es la siguiente “mi problema no es mental solo tengo dificultades en caminar”
  • Pacientes que creen que su familia o seres queridos le están engañando por malas interpretaciones de situaciones sociales.
  • Cambios radicales en cuanto a su personalidad, de muy positivos a muy negativos, de muy activos a muy pasivos y de muy callados a muy habladores.

 

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